ESTADÍSTICAS
PROPIEDAD:
REINHOLD CUATRO S.A.
PROMOTORA:
REINHOLD CUATRO S.A.
CONSTRUCTORA:
HUARTE y CUBIERTAS MZOV
Superficie
construida: 13.500 m2
Superficie
del solar:
5.874,29 m2
Comienzo
de obra:
Junio 1991
Terminación
de obra:
Abril 1994
[volver]
JOSEFA
VALCÁRCEL, 42
1990. MADRID
En el año
1990, la empresa promotora sueca Reinhold, convocó un concurso de
proyectos para la ejecución de un edificio de oficinas en un solar
situada en la zona Este de Madrid, en la salida al aeropuerto de Barajas.
Solar
de planta rectangular de aproximadamente 6000 m2 de superficie con fachada
a dos calles.
Las ordenanzas
urbanísticas fijaban el retranqueo respecto a los linderos en función
de la altura del edificio, y limitaban la longitud del tramo recto de fachada
a 70 metros.
Las exigencias
del concurso planteaban un edificio de oficinas utilizable por una o varias
entidades, una superficie mínima de módulo de oficina alquilable
de 350 m2 y posibilidad de comercializar módulos de 700 y 1400 m2,
diafanidad de plantas, máxima flexibilidad de distribución,
máxima relación de superficie útil / superficie construida,
máximo ahorro energético y menor coste de mantenimiento.
La superficie
máxima edificable sobre rasante era de 10.000 m2 y el número
de plantas era de ocho más un ático retranqueado.
Se debería
poner especial atención a la vista del edificio desde la Nacional
II, acceso a Madrid desde el aeropuerto.
Todas estas
exigencias y condicionantes nos hicieron decantarnos por una solución
en la que el acceso al edificio se hiciera a través de un vial interior
que unía a las calles a las que tenía fachada el solar.
Debido a la
longitud del edificio, optimizar la distribución de las plantas y
resolver la evacuación y accesibilidad, se plantearon dos accesos
y dos núcleos de comunicaciones formado cada uno de ellos por núcleo
de dos ascensores y un montacargas, escalera, aseos, cuarto de comunicaciones
y patinillos de instalaciones.
Dichos núcleos
se situaron en la fachada Oeste, y en la planta baja coincidían con
los accesos al edificio y desde ese nivel se accedía mediante otra
escalera y otro ascensor al aparcamiento subterráneo y sótano
de instalaciones.
En la planta
baja había dos módulos de oficinas y una cabina de control
y vigilancia del conjunto.
Los accesos
a la cabina de control quedaban unidos mediante un porche creado por los
volúmenes inmediatamente superiores y que permitía a su vez
la visibilidad de la zona del jardín y el estanque situado en el
centro del solar en la fachada de éste.
Lindando con
el estanque, un elemento cilíndrico alberga la escalera de emergencia
de las plantas primera, segunda y tercera, en las que debido a su configuración
y superficie, se hacía necesario el habituar un tercer núcleo
de evacuación.
La obligación
de no tener tramos de fachada que superaran la longitud de 70 metros, el
volumen edificable a materializar y los retranqueos exigibles a los linderos
proporcionales a la altura, nos llevaron a diseñar una planta en
forma de omega, con las alas laterales tangentes a los dos muelles principales
de comunicaciones y con el volumen de la escalera de emergencia en el eje
central.
Esta forma de planta venía obligada para concentrar también
la máxima superficie en las plantas inferiores debido a la penalización
por la ocupación de la superficie del solar que imponía la
situación en altura respecto a los linderos.
La planta primera,
segunda y tercera son iguales y están formadas por cuatro módulos
de oficinas.
En la planta
cuarta, debido a los condicionantes urbanísticos ya mencionados,
así como a la necesidad de mantener el interior de las oficinas con
una total diafanidad estructural sin pilares intermedios, parte está
ocupada por dos grandes vigas puente que recogen la estructura de las plantas
superiores y salvan el ramo de 45 metros en un caso, y en el otro, el de
27 metros y dos ménsulas de 9 metros.
En la planta
además de los dos núcleos de comunicaciones, existen dos módulos
de oficinas, así como más terrazas.
En la planta
quinta, un volumen de 45 X 14,40 metros que apoya sobre las dos vigas puentes,
alberga dos módulos de oficinas, los dos núcleos de comunicaciones
y dos terrazas.
Este volumen
de la planta quinta se mantiene en las plantas sexta y séptima hasta
alcanzar la altura máxima de cornisa permitida.
Sobre esta altura,
un ático retranqueado alberga dos módulos de oficinas, además
de dos terrazas al este y al oeste del edificio y los núcleos de
comunicaciones.
La planta de
cubiertas tiene dos núcleos, en el inferior, los cuartos de calderas
y cuartos de bombas, las plantas enfriadoras, los intercambiadores entálpicos,
los cuartos de maquinaria de los ascensores y los montacargas.
En el nivel
superior, el pararrayos, instalaciones de comunicaciones y la góndola
de limpieza.
La singularidad
del edificio representaba que para poder limpiar las fachadas utilizando
las góndolas convencionales se necesitaban trece equipos dispuestos
en las diversas terrazas situadas en diferentes zonas del edificio, quedando
zonas con difícil accesibilidad. Al final, se estudió una
góndola con un brazo de 35 metros y un brazo descolgable y telescópico
que permitía acceder a las zonas retranqueadas de las fachadas y
en definitiva a todas las partes exteriores del edificio.
En la porción
de aparcada y para minimizar su visión desde el exterior, un cilindro
central situado en su eje vertical de giro descendía entre las plantas
enfriadoras.
Los carriles de la góndola recorren el nivel superior de la cubierta.
La modulación
básica en horizontal es de 0,90 X 0,90 metros en horizontal, y en
este caso, también en vertical por coincidir con las normas urbanísticas.
Esta modulación
sirvió de base para el diseño y situación de las fachadas,
estructura, instalaciones, compartimentaciones, techos...etc.
La estructura,
en este caso metálica, para poder conseguir las condiciones de diafanidad
de plantas solicitadas, y teniendo en cuenta las limitaciones en altura
existentes.
Los pilares
se sitúan siempre en las fachadas con las vigas de alma llena situadas
paralelas a las mismas. La crujía de los diferentes módulos
del edificio es de 14,40 metros, salvandose mediante vigas celosías
situadas cada 1,80 metros y apoyadas en las vigas situadas en la fachada.
El forjado es
de hormigón sobre chapa metálica, y las instalaciones de cada
planta se sitúan en los espacios intersticiales dejados entre el
techo, los forjados y la estructura. Esta optimización del espacio
se hace posible debido a la modulación de todos los elementos a los
que nos hemos referido anteriormente.
La fachada se
resolvió mediante un muro cortina formada por una retícula
de semiperfiles de aluminio con rotura de puente térmico que permitían
la ejecución de paneles acristalados de altura 3 plantas que permitían
una mayor rapidez del montaje.
La peculiar
posición del edificio en un fondo donde se entremezclaban las edificaciones
industriales, residenciales, oficinas y el carácter suburbano del
entorno medio en la decisión de explotar al máximo las posibilidades
plásticas del COOL LITE, utilizando la paleta de colores gris, verde
y pink - rosa para conferir al edificio una imagen propia, una especie de
arco iris en medio de la tormenta.
El ser vidrios
de alta gama de prestaciones permitió que se pudiera utilizar todo
el espacio libre de la fachada, como zonas de unión, no siendo necesario
utilizar elementos opacos para conseguir el coeficiente global de transmisión
de calor, como nos habría sucedido en el edificio anteriormente expuesto.
El acristalamiento
se realizó en las zonas de visión con COOL LITE de 10 mm más
cámara de aire de 12 mm más laminar formado por dos lunas
planilux de 4 mm.
En las zonas de no visión se solucionaron con una luna COOL LITE
de 10 mm más panel de sandwich en el trasdós.
Al coincidir
la construcción del muro cortina con el comienzo de la fabricación
del COOL LITE en España y al ser el sistema de muro cortina fabricado
mediante paneles en Francia, hizo necesario el envío de los vidrios
a dicho país para un ensamble en los paneles que posteriormente fueron
montados en obra.
Las especiales
condiciones de transparencia de los vidrios utilizados, según la
incidencia de la luz, produce muy variadas y diferentes formas de percibir
el edificio durante los días del año, dependiendo de las condiciones
meteorológicas, de la hora, de la luz, y una visión radicalmente
diferente entre el día y la noche, en que la iluminación interior
y exterior vuelve a añadir un número inmenso de variables
a la forma de percibir el edificio.
La modulación
utilizada se hace evidente en el margen exterior del edificio al seguir
los despieces de los vidrios esa modularidad.
Modularidad
que se hace evidente en los techos exteriores de la fachada del edificio,
en los forrados de aluminio de las vigas puente pilares, chimeneas, elementos
de coronación...etc
En el interior,
esta modularidad también se hace evidente en los largueros, travesaños
y ventanas del muro cortina, en los techos metálicos de 0,30 X 0,90
metros, en la disposición de las instalaciones y demás elementos
insertados entre las placas.
Las compartimentaciones
previstas se compatibilizan coordinadamente con las fachadas, instalaciones,
techos...etc a través de la modularidad empleada en el diseño.
Esta forma de
concepción del edificio permite esa flexibilidad y versatilidad necesaria
en la utilización de los edificios de oficinas.
Actualmente el edificio está alquilado a dos empresas diferentes,
dividido verticalmente en dos partes iguales, una, a la redacción
del diario La Razón y otra, a las oficinas de Laboratorios Roche.