ESTACIÓN FERROVIARIA ZARAGOZA – DELICIAS.
1999. ZARAGOZA.
La realización de una obra de infraestructura tan importante como la nueva estación de Delicias, supondrá para Zaragoza la implantación de un equipamiento urbano con amplia influencia en los campos sociales y económicos.
Sin duda, el impacto de la nueva estación de Delicias, incluida en la vía del tren de Alta Velocidad, será una ocasión inmejorable para potenciar la ciudad existente y construir la futura.
La propuesta se articula arquitectónicamente sobre la base de cinco elementos plásticos y funcionales que conforma la Estación de Zaragoza – Delicias:
La torre.
Punto de referencia urbano. Un elemento visible desde cualquier punto de la ciudad.
La marquesina.
Es el elemento de acogida al viajero y símbolo de la propia estación de transportes.
La caja azul.
Cuál torre de cristal, será un nuevo centro financiero de la ciudad de Zaragoza. Se aprovechará por tanto el flujo de actividades que sin duda generará este nuevo núcleo de comunicaciones.
La manzana roja.
Refleja el lado lúdico, comercial y de ocio de la estación. Será el corazón de las actividades locales.
La plaza de accesos.
Será el auténtico catalizador de la actividad. El punto de encuentro entre viajeros y todo tipo de actividades urbanas.