ESTACIÓN FERROVIARIA.
2000. LOGROÑO.
La nueva estación de Logroño constituye una gran oportunidad para crear un puente urbano e integrar las zonas adyacentes a las vías del tren, actualmente divididas por esta gran frontera urbana.
Para facilitar el tránsito de viajeros, se ha proyectado una doble plataforma; de tal modo que el acceso principal quedará en el nivel superior, con su respectiva parada de autobuses, y la salida y punto de taxis en el nivel inferior.
El gran elemento dramático será el espacio central de cubierta ondulante que enmarcará el gran eje visual de la Avenida de España. La traza urbana existente será amablemente afectada por esta nueva edificación.
El espacio interior realizará la operación de la estación. Los espacios comerciales y de ocio unidos a la transparencia de la galería comercial (puente urbano) se interconectarán y generarán un flujo dinámico a través de los diferentes recorridos. La planificación espacial en planta baja estará organizada en dos recorridos. El primero a lo largo del eje urbano o puente y el segundo, lo configura un recorrido comercial elíptico.