EDIFICIO DE OFICINAS, AVENIDA DE BURGOS, 8
1989. MADRID


El proyecto de este edificio se realizó en 1986, terminándose de construir en 1989.
La parcela situada en la zona norte de Madrid, en los aledaños de la vía de circunvalación denominada M-30, forma parte de uno de los múltiples estudios de detalle que jalonaron los bordes ocasionados con la apertura de la citada vía.
La ordenación de volúmenes contemplaba 3 parcelas que rodeaban la antigua Iglesia del demolido Convento de las Reparadoras.
En dichas parcelas se definían 3 volúmenes similares correspondientes a cada una de ellas con 19 plantas sobre rasante y 14.000 m2 edificables.
El acceso a cada parcela se efectuaba desde un vial de nueva creación que rodeaba la iglesia con entrada y salida desde la M-30.
Cada volumen estaba definido por 2 persianas superpuestas, el inferior correspondiente a las plantas baja y primera de una superficie de 1.200 m2 cada una y el superior correspondiente a las 17 plantas restantes sobre rasante, con unas dimensiones de 15 m x 45 m y una superficie alquilable de oficinas se fijó en 250 m2, que se correspondía con la superficie útil de media planta tipo.
Para resolver las necesidades de modularidad se planteó una modulación de 0,90 m x 0,90 m en horizontal. La estructura por expreso deseo del cliente se ejecutó en hormigón armado y con unas luces de 5 metros con pórticos perpendiculares a la fachada de mayor longitud.
El acceso peatonal en planta baja se debía situar en la calle de nueva creación.
La planta se resolvió situando en la fachada sur, en la parte opuesta al acceso del edificio, los núcleos de ascensores, escalera principal, aseos y patinillos de instalaciones.
Las escaleras de emergencia se situaron en las fachadas Este y Oeste albergando en su núcleo central los montacargas de servicios, columnas secas de incendios y extracciones de aire de los sótanos.
En las plantas de cubiertas, en el nivel más bajo se ubicaron los cuartos de calderas y bombas, los cuartos de maquinarias de ascensores grupo electrógeno, plantas enfriadoras y góndolas de limpieza.
En el nivel superior se situaron los intercambiadores de calor, las infraestructuras de telecomunicaciones, góndola de limpieza y pararrayos.
La modulación planteada de 0,90 m X 0,90 m en horizontal, creaba la malla sobre la que se coordinaron la estructura, fachada, instalaciones, compartimentaciones, suelos, techos, etc....
En los suelos se situaron canalizaciones registrables en toda su longitud, situadas cada 90 cm coincidiendo con la malla modular, de forma que esta red de canalizaciones coincidía con el sistema de compartimentación previsto, que incorporaba dicha canalización cada 0,90 y a su vez coincidía con la disposición y modulación de los techos.
En cuanto al control de instalaciones se situó un suelo técnico de 0,90 X 0,90 m.
Los techos de chapa de aluminio, y para conseguir una mayor flexibilidad dada la cantidad de elementos en él integrados luminarias de alumbrado normal y de emergencia, detectores de incendios, megafonía, rejillas de impulsión y retorno, sistema de aire acondicionado, rociadores de extinción automática de incendios, señalización...etc, se hicieron dos modulaciones: de 0,90 X 0,90 m en zonas comunes, y de 0,30 X 0,90 m en el interior de las oficinas.
Todos los elementos anteriormente mencionados tenían una posibilidad de movilidad relativa de 1,20 m respecto a su colocación en planta para permitir su adaptación a diferentes compartimentaciones.
Habitualmente los fancoils perimetrales se ubicaban en los antepechos de las fachadas.
Existe una importante ganancia de superficie útil al ubicarlo en el espacio entre forjado y techo, así como evita que en las rejillas se obturen con elementos dejados sobre los muebles entre fancoils. Esta solución nos permitía disponer de toda la altura libre de planta como zona de visión.
La elección de una solución de fachada ligera frente a una tradicional, estaba justificada porque el incremento de precio de una solución respecto a la otra, se compensa con la ganancia de superficie útil sobre superficie construida de una solución sobre la otra.
En las fechas de ejecución de este proyecto no existía, o al menos nosotros no lo encontramos, disponible en el mercado la variedad de reflectantes de color, ni sobre todo vidrios con las prestaciones actuales en cuanto a atenuación acústica, aislamiento térmico, factor solar...etc
La solución adoptada para la fachada fue el de Muro Cortina, formado por una estructura de perfiles de aluminio colocado verticalmente a una distancia de 0,90 m y múltiplos de 0,90 m en horizontal.
Las zonas de visión se resolvieron mediante una composición de Luna Reflectasol de 10 mm, efectuada sobre la base de una luna Pink-Rosa Parsol, cámara de aire de 12 mm y un laminar de 4 + 4 mm.
Las zonas acristaladas opacas se resolvieron con la Luna Reflectasol de 10 mm templado y Panel Sándwich.
El resto de las zonas opacas se solucionó mediante el empleo de Paneles Sándwich de aluminio anodizado color cobre.
Un entorno de edificaciones predominantemente de ladrillo, la presencia en el núcleo del conjunto de la Iglesia del Antiguo Convento de las Reparadoras, obra de Luis Bellido terminada en 1925, estilo Neobarroco de ladrillo, y algunas otras edificaciones en este mismo material como la antigua sede de camiones Deutz, configuraban el escenario en el cual el edificio debía representar un mensaje de referencia a la tecnología actual.
El ritmo de los huecos acristalados y los forrados de aluminio estilizan las rígidas proporciones del edificio impuestas por ordenación de volúmenes.
Los colores cobrizo y púrpura de paneles y vidrios, el diseño de los núcleos de las escaleras exteriores de emergencia como elementos ligeros pero integrados en el diseño del edificio, el remate superior del edificio integrando los dos niveles de cubierta en el conjunto, son elementos diferenciados que contribuyen a crear las señas de identidad y la imagen unitaria del edificio.
 

 

 

 

gráfico 
fotografías 
.
.